Abrieron más compuertas en Itaipú y el río Paraná se acerca a los 5 metros de altura

0
304

El río Paraná marcó los 4,32 metros de altura este lunes en la ciudad de Corrientes, según el Centro de Informaciones Meteorológicas de la Universidad Nacional del Litoral. Mientras que el Instituto Nacional del Agua (INA) espera que esa marca siga creciendo y que se acerque a los 5 metros de altura en los próximos días.

Es que en el Alto Paraná, la represa Itaipú abrió este fin de semana las compuertas de la segunda canaleta del vertedero, después de siete años, por la gran afluencia de agua que llega al embalse (ver fotografía). La última apertura simultánea fue en marzo de 2016.

La canaleta izquierda seguirá vertiendo agua durante los próximos días, mientras que la canaleta central, abierta este domingo, debería cerrarse en la fecha. Ambas canaletas lograron verter 12 millones de litros de agua por segundo (12.000 m3/s). A fines de octubre y principios de noviembre pasado fue la última vez que el río Paraná logró esa altura en la ciudad de Corrientes, también producto de las lluvias en el Alto Paraná. De esto modo, su caudal transita una etapa de recuperación en un repunte “multicausal” según señalaron los especialistas.

Se espera que el Paraná mantenga la tendencia de los últimos días gracias a algunas lluvias a lo largo de la cuenca del Paraná, que se combinaron con la apertura de las compuertas de las represas hidroeléctricas que Brasil tiene sobre el Paraná.

Por un lado, entra en juego el rol de la apertura de compuertas de las presas de embalse brasileñas ubicadas en la cuenca del Alto Paraná, como lo fue el caso de Itaipú. Se hicieron descargas adicionales que permitieron que la onda de crecida se acreciente y se mantenga en el tiempo, combinado con algunos episodios de lluvias a lo largo de toda la cuenca y en zonas de rápida respuesta. A esto se le suma el final del fenómeno de La Niña, el cual según expertos estará ingresando en fase neutra hasta marzo.

La bajante histórica tuvo su inicio en marzo del 2020, un año más tarde recuperó una tendencia alcista sin alcanzar su normalidad, pero volvió a caer a fines del 2021, y provocó notorios cambios en la vida ambiental, económica, productiva y social.

Esto afectó la fauna íctica al dejar seco el valle de inundación (donde los peces se refugian, alimentan, reproducen y crecen); produjo inconvenientes en el riego de cultivos y complicó las producciones industriales que necesitan captar agua.

Fuente el litoral